La almohada vacía

Una explosión en mi ventana y ahí estaba el desierto: yo solo acostado en mi cama, en medio de una oscura noche galopante, moviéndose entre cenizas de las horas pasadas y el presente que estaba consumido por ese último eco de su voz. Mis ojos aferrados a la madera del techo que solo podía imaginarla, recreando posibles cielos que no fueran tan grises. Al final, solo necesitaba que la escena tuviese más estrellas para acomodar la ilusión en alguna parte. Fue ese estruendo que me sacudió en medio de la madrugada, haciendo vibrar a los vidrios, agitando el corazón que había creído tener calma. Ese trueno que golpeó tan fuerte a la nada y a la soledad que convirtió en ruina la tarde de lunes en mi retina. Tal vez, no sé, hubiese sido distinto si al dar vuelta la cara cuando todo estalló, la otra almohada no hubiese estado vacía.

Microrrelatos

Juan Manuel Senese View All →

Periodista Deportivo. Profesorado en Comunicación Social (FPyCS. UNLP). Peronista

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